Esta
segunda salida a Pirineos de esta temporada, al contrario de la anterior, que discurría
por parajes de alta montaña, carece de dificultad y es apta para todo el mundo,
incluyendo la gente menuda. Os proponemos pasar dos días recorriendo unos
parajes de gran belleza del Pirineo Navarro, y que discurren por senderos fáciles y
balizados, en su mayor parte por inmensos bosques. Si estáis interesados en
acompañarnos, deberéis inscribiros con antelación, pues deberemos reservar el
alojamiento. No obstante, se os facilitará más información más adelante. Entretanto,
aquí tenéis algo de información del recorrido:
ORREAGA
(Roncesvalles)
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Es un lugar de leyenda, en el cuál los
vascones derrotaron en el año 778 a la retaguardia del ejército de Carlomagno, cuando
volvía a Francia tras haber arrasado las murallas de Pamplona. Esta fue la primera
derrota del emperador. Los muertos de la batalla fueron enterrados en el mismo osario
donde yacen también peregrinos anónimos que morían en el hospital que allí existía,
pues Roncesvalles es punto de paso del Camino de Santiago.
Allí reposan también los restos del rey Sancho el Fuerte y de su esposa
Clemencia. El lugar fue uno de los principales centros espirituales de Europa durante la
Edad Media. Entre los edificios existentes podemos destacar la capilla de Sancti Spiritus,
la capilla románica de Santiago y la iglesia de la colegiata de Santa María.
Entre los
tesoros históricos que se conservan deben mencionarse las cadenas que el rey Sancho el
Fuerte arrebató al caudillo musulmán Miramolín, en la batalla de las Navas de Tolosa, y
que a partir de entonces forman parte del escudo de Navarra.
La
Real Fábrica de Armas de Orbaitzeta se construyó en 1432, cuando la reina doña Blanca
de Navarra autorizó a construir una ferrería, para explotar la riqueza en hierro, plata
y plomo del valle. En 1784 el rey Carlos III compró la fundición y construyó un gran
conjunto febril compuesto por salto de agua, dos hornos de fundición, almacenes, casa
palacio, iglesia, cuarteles para la tropa y otras dependencias, a cambio de la cesión por
parte del Concejo de Aezkoa, de una parte de sus montes a la Corona. Las expectativas de
progreso de los habitantes del valle se vieron truncadas, no solo al no crearse el trabajo
y riquezas esperados, sino al prohibírseles incluso la tala de madera que ellos mismos
necesitaban, a pesar de tener derecho a ello.
Más tarde
los franceses la ocuparon y destruyeron durante la Guerra de la Independencia. Los
carlistas intentaron reconstruirla para utilizarla en la primera guerra carlista, y
finalmente en 1884, dejó de funcionar definitivamente, pasando a ser propiedad de varios
vecinos de Orbaitzeta.
Sin
lugar a dudas se trata de la zona de mayor riqueza naturalista del recorrido. Según
describen algunos autores, es un lugar asombroso, con espectáculos cambiantes según las
estaciones, y que te hacen sentir como un pequeño ser vivo, ante la abrumadora
concentración de elementos naturales. Se trata de una gran extensión arbolada en la
cabecera del río Irati, y se encuentra repartida entre el Valle de Salazar, Valle de
Aezkoa y Francia, ocupando una superficie de 17.195 Ha, y
formada por hayas y en menor parte, de abetos blancos, como especies principales.
Si tenemos en cuenta que un haya produce al día oxígeno suficiente para poder respirar
50 personas, no es de extrañar que algunos califiquen a Irati como la fábrica de oxigeno.
Su
cuenca se encuentra cerrada por montañas como Ori, de 2.021 mts., primera cima de más de
2.000 mts. de la cadena pirenaica, y Abodí de 1.537 mts.
La
historia del monte Irati ha estado ligada a la apetencia por sus riquezas forestales y a
su carácter fronterizo. La fama de su arbolado ya era notoria en siglos pasados. La
Marina Real obtuvo el derecho a extraer árboles para sus barcos en el siglo XVIII, en la
guerra contra Inglaterra. Los árboles eran transportados en almadias por el río, para lo
cuál se construyeron unas esclusas a modo de presas, que provocaban riadas controladas en
épocas de estiaje. En esa época se
construyeron serrerías, talleres y numerosas esclusas, e incluso una casa cuartel para la
defensa de las instalaciones.
En Irati no vive persona alguna de
forma permanente y cuenta con incontables rincones perdidos en la espesura, que sirven de
refugio a valiosas especies de animales salvajes. Lamentablemente, la presencia del oso se
perdió allá por el año 1920, pero aún así cabe destacar la presencia de los ciervos,
corzos y jabalís, así como el gato montés, tejón, comadreja, marta, zorro ...etc.
Abundan también las ardillas, musarañas, lirones y un largo etcétera de pequeños
mamíferos, al igual que abundantes especies de aves.
* DESNIVELES Y TIEMPOS:
1ª Etapa:
18kms. / 5h. aproximadamente / 500 mts. de subida.
2ª Etapa:
18kms. / 4h. aproximadamente / 350 mts. de subida.
* DIFICULTAD: Fácil.